El arte de ignorar

Vivimos en una época terrible. Si bien, la ciencia y la tecnología han avanzado lo suficiente como para poder comunicarnos en cualquier momento y tener acceso a cualquier pieza de información que necesitamos, nuestra capacidad social se ha visto sumamente reducida.

Es practicamente imposible hablar con una persona en general, pues la mayoría de las personas ni siquiera escucha lo que se le dice, mucho menos se le puede pedir que piense lo que se le está diciendo. Hemos aprendido a contestar por contestar, sin tomar en cuenta lo que el otro nos quiere decir.

¿Porqué tanto egoismo? ¿porqué esta necesidad de ser escuchados sin tener que escuchar a nadie más? ¿acaso somos tan ominsapientes que no necesitamos escuchar otras opiniones? Nos hemos acostumbrado tanto a sentirnos ofendidos que preferimos no escuchar. Nos han atacado tanto por decir lo que queremos, que asumimos que nos atacan cuando alguien dice algo que no comprendemos.

El credo de la sociedad posmoderna: No escuchamos, no pensamos, no nos importa, pues mientras nosotros sepamos que tenemos la razón, los demás no importan. Son tontos, el único listo soy yo, y solo yo conozco la verdad. No me interesa escuchar a otros porque nadie puede enseñarme nada.

Además, ¿porqué insistimos en tener la razón, si ni siquiera razonamos lo que estamos diciendo?

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