Sobre el trabajo en equipo dentro del arte

Recordaba hace años cuando era music manager de nuestra propia label llamada Expansión Tolteca, y manejábamos el blog “Descifrando el Negocio de la Música”. Evidentemente trabajamos con todo tipo de artistas, algunos muy experimentados, pero la mayoría novatos que buscaban una oportunidad (pues ET se trataba JUSTO de eso, de brindar oportunidades y abrir espacios para nuevo talento), sin embargo, podría hacer una (de muchas) clasificaciones:

1.-Los profesionales/veteranos, que se ponen en las manos del productor, tanto a nivel comercial/imagen/difusión como a nivel artístico/producción/sonido, pues saben que es un trabajo en equipo, y comprenden su lugar dentro del proyecto. Es un deleite trabajar con esa banda…

2.-Los amateur/principiantes, que piensan que lo que hacen es perfecto, y la parte más importante del proyecto, y creen que sin ellos no pasaría nada, y también que los demás, la gente de oficina, solo se cuelga la medalla con su mérito. Trabajar así es difícil y desgastante.

Por otro lado, me ha tocado infinidad de veces que la agencia publicitaria se lleva el premio de las ideas que se desarrollaron dentro de un equipo creativo, aunque realmente -quienes me conocen de cerca saben- me vale madres, sin embargo, es injusto, como lo fue con los discos de madera que hicimos con las tapas de barrica de un reconocido bourbon, en el cual no se mencionaron nuestros nombres, aunque fue idea nuestra.

Curiosamente en la fiesta de lanzamiento de dichos álbumes, hicimos tres discos de agradecimiento, y en lugar de poner al director de la marca, o adular a alguna otra figura “importante”, pusimos a la señora de la limpieza que nos trató como reyes y resolvió mil broncas, a los de seguridad que nos cuidaron el equipo durante días, a la gente que nunca se menciona pero son parte vital del trabajo.

Regresando al tema, y hablando estrictamente desde el punto de vista de manager/producción: las oportunidades que se abren para los artistas son para que estos aprovechen y tengan un lanzamiento más favorable, pues se realiza a través de mucho trabajo de oficina que implica abrir los mercados correctos, invertir dinero tiempo y esfuerzo en difundir, promover, distribuir, planear y ejecutar, en general. Estos espacios podrían ser ocupados por cualquier artista de su elección.

Por otro lado, hablando desde el punto de vista de un creador/artista: el producto que se desarrolla es único, pues se ha invertido considerable cantidad de dinero, tiempo y esfuerzo tanto para lograr el nivel artístico y técnico para ejecutar una obra con maestría, como en crear una base de fans, y por ende resultar atractivo para cualquier disquera, manager o productora.

Si lo analizamos desde un punto de vista más completo y objetivo, ambos tienen razón, por eso cuando un artista encuentra a SU disquera, se vuelve una relación de largo plazo que fructifica por años, sin embargo se requiere tanto de talento para la creación de contenido, como de una estructura de producción que permita realizar y lanzar publicamente el trabajo a otra escala.

En las actividades artísticas nunca va UNA sola cabeza al mando, siempre van dos muy similares en diferentes industrias: director artístico y productor ejecutivo en la música, director y productor en el cine y video, locutor y productor en el radio, artista y curador en diferentes ramas del arte, y demás.

Simplemente, si bien ambas pueden existir sin la otra, el verdadero arte, la verdadera magia, ocurre cuando estas dos cabezas se ponen de acuerdo y permiten la fluidez durante un proceso de creación de un proyecto. El productor abre las puertas y facilita las condiciones para que el director las utilice durante la creación de su distinguida obra, que a final de cuentas es lo que la audiencia termina admirando.

…vamos, ¿qué sería de tantos músicos famosos si sus conciertos no estuvieran llenos de luces, decoración, vestuario, además de difusión para que la gente vaya, personas que los reciban en camerinos equipados con comida y bebida que ALGUIEN tuvo que haber comprado.

Y bueno, ¿porqué tiene que haber estas dos figuras trabajando en equilibrio? De entrada, porque ser REALIZADOR y alcanzar un equilibrio que permita ser bueno en ambas, implica una maestría total en ambas, y eso toma tiempo y esfuerzo. Además, mientras no se es maestro en ambas, se es tan solo maestro en una y aprendiz en otra, por lo que regularmente se genera un equilibrio desfavorable para una operación ideal.

Es mucho más fácil en la mayoría de los proyectos dejar que el productor produzca, el director dirija, y entre los dos se ponen de acuerdo para llegar al mismo resultado, y ya cada quien organiza a su propio equipo para lograr el cometido final: lanzar un producto de gran calidad y contenido artístico, y que le llegue a las personas adecuadas para ser consumido por ellos.

Cada quien a su tarea, y el resultado puede ser impactante… falta de equilibro en alguna, y el resultado suele ser devastador.

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